
El fracaso más fracaso de todos los fracasos del fin de semana y hasta de toda mi vida, fue darme cuenta en un momento de lucidez que cuando fue creado el blog -sugerido y ayudado en la cuenta de los días que restaban por el Capo recapo), no faltaban 80 y tantos días sino 70 y tantos!!! Eso si fue depresión. No solo los días se van volando sino que además tengo menos días por imbecilidad? O es acaso mágia negra? Ay que dolor de cabeza! Ahora tendré que hacer valer estos 76 días, por lo que pido a mis amiguitos que me inviten de paseos, en lo posible nocturnos (porque, obviamente, de día trabajo).
Ahora que lo pienso debería haber empezado diciendo: "Soy un hombre enfermo. Soy malo". Pero como malo no soy, solo enfermo quedaré hasta que me cure de mis bronquios. Estoy con médicos. Unos delincuentes peores que los abogados. Siempre dije que nosotros jugamos con el patrimonio, ellos con la vida misma! Son sanguinarios, recios, duros e insensatos; nosotros en campbio, somos como poetas, amables, caritativos y elegantes. Somos necesarios. Tenemos un origen casi divino. En cambio los médicos son unos zatrapas, que nadie sabe ni de donde salieron. Más no gastemos la ondera en pájaro de porcelana.
No saben lo que es ver como se escurren los días entre un almanaque agujereado!!! Que desgracia, ay Dios! Y mientras se pierden yo arreglando mi casa de noche. Anoche terminé de taladrar y limpiar el bondi que dejó el albañil. Un desastre ése pibe, dejó todo sucio. La verdad es que en ese dto. no termino más. Ya hace más de 6 meses de obra y nunca puedo terminar. Qué va tzá!!!!
