
Como te extrano! Mi preciosura de fineza incalculable- estás de viaje desde el sábado, y de tal tiempo a esta parte ando de extrañezas! Extraño muchas cosas! A mis padres, a mis hermanos (vaaah hoy extrano más a sus hijos), la distancia que me separa de Jaunchi y Bruno; sobre todo a mi Merced, es -sin duda-como un ángel que ha salido a mi rescate! De algun modo es como el rapto del mismo extrañamiento. Yo extraño mis peleas del colegio, mis copiadas, mis rateadas, creerme el más banana, mis previas, mis dias de mal mozo, mis innmerecidas vacaciones de retiros de mar con salidas de Retiro, los campamentos de curas -esos si que eran curas!-, mis tertulias de lunes a viernes, con mi ex amigo Nico en Ecuador Bar, cuándo saliamos de la escribanía Fornieles y de picada en cerveza, siempre deribabamos en una mezcolanza, de indios, gritos y lanzas, nadando en rio revuelto, intentando el manoteo del sábalo medio podrido que en algún bar naufragaba. Claro que nos creíamos los más locos del mundo y nunca levantabamos nada, pero que felices que fuimos. Ah, que lindo recuerdo! Si era una preciosursa sentir como pasaban los sueldos! Mas luego vino el destino, con facultad, obligaciones y cuentas, mas que otros delirios sufrimos y tuvimos que crecer. Que asquerosidad las obligaciones. Alguno recuerda cuando tenía 5 años y lo mandaron al jardín a compartir su taza, su desayuno, su siesta y sus juguetes? Creo que por eso Dios nos dió poca memoria, por no extrañar cosas asquerosas. Ahora recuerdo un amigo que tenía mas fiesta que genio, cada noche que salia una marquita se hacia! Mas no recuerdo la ocación y su nombre no diré, tan solo contare que al comienzo con N le decian, Icolás terminaba a las que marcas recibian! No BOy a DEcirles Aquel Nombre pues secreTo merecia- ay ay que disparidad! Ahora no recuerdo si extraño mas a futuro con Mercedes o a mi pasado a la Merced! Hasta pronto ángel de mi corazón, cuán pronto te he de ver, mientras miro tus placas en mi pared, pienso qué lindo retrato hemos de hacer! Tan lindo será que me hará de la memoria olvidar aquellos días de gravedad. Ya, pronto de un extraño serán.
